2º Combate de San Lorenzo

El Segundo Combate de San Lorenzo se produjo en el marco del bloqueo anglo-francés al Río de la Plata, también conocido como Guerra del Paraná, que se desarrolló entre el 2 de agosto de 1845 y el 31 de agosto de 1850. Durante ese período las escuadras británica y francesa cerraron al comercio todos los puertos de la Confederación Argentina y los de la República Oriental del Uruguay, con excepción del de Montevideo.

El mediodía del 16 de enero de 1846 aparecieron frente a las costas de San Lorenzo las naves insignia de la flota anglofrancesa que encabezaban a cincuenta de sus barcos mercantes. Venían altivos y triunfantes tras batir a las tropas argentinas en la Vuelta de Obligado e ignoraban que las unidades nacionales les estaban tendiendo una emboscada, esperándolos en distintos lugares de la costa.

Al llegar a nuestra zona, el Gordon y el Expeditive anglofranceses dispararon con la intención de descubrir las defensas nacionales. Pero su jefe, Lucio Mansilla, les pidió que se quedaran quietos soportando el bombardeo para no delatar la posición y permanecieron mudas e inmóviles ante el ataque.

Entonces, los invasores creyeron contar con paso libre y dispusieron que el comboy continuara su marcha aguas arriba. Los cincuenta barcos enemigos contaban con un poder de fuego impresionante. Las dos potencias mundiales más fuertes del momento se enfrentaban a la débil Confederación Argentina que ni siquiera tenía todavía una Constitución, un gobierno centralizado y mucho menos fuerzas armadas organizadas en un sentido moderno.

Sin embargo, cuando cruzaron a la altura del Campo de la Gloria se elevó de pronto la bandera argentina y los cañones criollos rompieron fuego. Fue tan certero el ataque, que los daños a los invasores fueron importantísimos. El combate duró cuatro horas. Los anglofranceses perdieron cincuenta hombres y, favorecidos por el viento, lograron escapar y llegar hasta la punta del Quebracho.

Allí, Mansilla reconcentró sus tropas y los volvió a atacar. Varios meses después en Punta Quebracho se concretaría el triunfo definitivo de las fuerzas argentinas y el final de la expedición colonialista de la escuadra anglofrancesa.

Dada la poca trascendencia que la historia oficial ha dado a este acontecimiento, el gobierno del intendente Leonardo Raimundo puso de relieve la importancia de este episodio, conmemorándolo cada 16 de enero con un acto oficial.

Placa Conmemorativa al Segundo Combate de San Lorenzo