Fue declarado Monumento Histórico Nacional por ley Nº 12648 del 2 de octubre de 1940 junto al Pino Histórico y al Convento San Carlos.

Son cuatro manzanas cedidas en homenaje a la acción desarrollada en San Lorenzo el 3 de febrero de 1813, primer y único hecho de armas del general San Martín en suelo argentino.

Se trata de un conjunto arquitectónico pleno de simbolismo: las gradas de acceso conducen a una línea de nueve prismas de concreto que recuerdan el lugar de origen de los granaderos caídos: Francia, Uruguay y Chile y las provincias argentinas de Corrientes, Santiago del Estero, La Rioja, Córdoba, San Luis y Buenos Aires. Cada prisma ostenta una plaqueta con el nombre de los héroes, coronada con una granada activada, símbolo del Regimiento de Granaderos a Caballo. El conjunto está circundado por dieciséis mástiles menores con banderas batidas al viento como eterno homenaje a cada uno de los muertos gloriosos. Los mástiles terminan en una moharra de lanza en recuerdo de los lanceros de la primera línea de ambas compañías.

Cruzando el patio cívico se advierten dos alas estilizadas, de concreto, que simbolizan las dos alas en que el General San Martín dividió a sus tropas, en posición de despliegue anunciando los futuros triunfos de las armas de la patria. Las alas arrancan de un podio que evoca la solidez de nuestros principios republicanos, coronado por el escudo nacional en bronce.

En su cara anterior un fragmento del parte de batalla. Una llama votiva expresa el homenaje permanente de la argentinidad a los héroes de San Lorenzo.

El 9 de julio de 2011 el intendente Leonardo Raimundo plantó en el patio cívico del espacio histórico un hijuelo del Pino Histórico. Allí se situaba un ejemplar plantado por el presidente Juan Domingo Perón y su esposa Eva Duarte, que fue arrasado por el tornado del 29 de agosto de 1993.